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Ivan Cortes professionals studied acting at the University Center Theater, UNAM He has worked in film, theater and television in various projects with some of the most important directors in Mexico. Ariel Award nominee granted by the Mexican Academy of Motion Picture Arts and Sciences in 2010 by Backyard. With his project: "The Structure of spontaneity" was awarded the scholarship stage creators in Specialty: Actors Film and Video 2011-2012 issued by the FONCA in Mexico. In 2012 he was part of the Talent Campus Guadalajara FICG, as one of the emerging talents in the region of Mexico, Central America and the Caribbean. "The Eye of CreAcción" born during this stage research process.

martes, 4 de diciembre de 2012

Iván Cortes: las posibilidades al Improvisar



 Actor y Creador de ficciones. Ciudad de México.





Iván Cortes es un actor mexicano formado en las aulas del Centro Universitario de Teatro de la UNAM. Su trabajo en cine abarca las cintas La Unión (Bernardo Arellano, 2008), Backyard El traspatio (Carlos Carrera, 2009) y El Mar Muerto (Ignacio Ortiz Cruz, 2010) así como una decena de cortometrajes entre los que destacan 200 años de mexicanos en movimiento (Alejandro Springall, 2010), Inframundo (Ana Mary Ramos, 2013) y Romo (León Rechy, 2014), entre otros. Nominado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas al premio Ariel en la Categoría de Mejor Actor en Coactuación Masculina por El Traspatio en 2010; en 2012 fue distinguido con la beca Creadores Escénicos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México gracias a su proyecto La estructura de lo espontáneo, una investigación que él define como “una posibilidad escénica para entender lo que significa la técnica de improvisación en el trabajo del actor”.



- Te formaste como actor en el CUT (una de las escuelas con mayor prestigio y tradición teatral en México) y terminas actuando en cine, ¿qué paso para que ocurriera esto?


Supongo es parte del proceso de crecer profesionalmente como actor, a mí siempre me han gustado los retos, soy una persona hiperactiva; la decisión de haber estudiado en el CUT fue  porque tenía la convicción de querer cambiar al mundo desde el teatro, con la actuación –aún creo que se pueden cambiar las cosas por medio de las artes en cualquiera de sus trincheras-; y durante el proceso de encontrar trabajo para poder vivir de la actuación, empezaron a llegar los castings, los llamados para la televisión, los cortometrajes y de alguna manera esto fue llevándome hacía la oportunidad de filmar un largometraje. Nunca me he alejado totalmente del teatro ni es mi intención hacerlo;  no me importa si es protagonizando o haciendo ensamble, me gusta actuar y me interesa aprender cada día más de mi profesión ya sea en cine, teatro o televisión. La vida ocurre y a mí las ganas de aprender cosas nuevas y el hambre me llevaron hasta aquí.
 

- Revisando tu trayectoria como actor, es interesante ver cómo te has desarrollado en diversos medios desde lo  más comercial hasta lo más independiente, ¿fue intencional construir una carrera de esta manera, te interesa navegar entre estos dos ejes?


No lo había pensado de esa manera. Me gustaría contestar que fue intencional que lo tenía todo fríamente calculado pero no es así. He tenido la oportunidad de estar en distintas producciones de teatro, cine y televisión, desde las que tienen un gran presupuesto hasta las que uno hace por amor al arte. A veces me da risa por que puedo decir que he pasado por muchos papeles desde los que entran y dicen: aquí está la carta hasta llevar el peso de un protagónico; he recorrido muchos matices de mi profesión y lo que me dices sobre cómo estoy llevando mi carrera es consecuencia del mismo trabajo. Yo no decido los proyectos por el tamaño de la producción ni por su presupuesto; decido por el personaje que me proponen, por la manera en que me invitan a colaborar en un proyecto, por si me hará crecer como persona, como profesional o simplemente porque no tengo otra propuesta laboral. He sido muy afortunado de  que han aparecido proyectos muy comerciales e inmediatamente me llega otro que es lo opuesto, pero eso es suerte la verdad. Ahora si me preguntas, más que combinar lo comercial y lo independiente o ligarme más profundamente a uno u otro,  me encuentro en una etapa de crecimiento profesional y trabajo muy fuerte para poder concretar un proyecto personal que traigo entre manos, eso me resuena mucho, llegar a ser autónomo a nivel profesional.


- Parte de esta búsqueda de libertad es tu proyecto La estructura de lo espontáneo, ¿En qué consiste este proyecto?
 

Si, este proyecto es parte de este proceso que vengo trabajando. Hace dos años decidí ponerme nuevamente a estudiar para expandir mi mente, mis ideas, mi corazón; un actor es él y sus referentes; mis referencias de la vida, de mi profesión, de muchos temas en esos momentos eran muy pequeñas, entonces sentí que estaba en un punto donde corría el riesgo de estancarme, me sentía muy limitado, además viví situaciones a nivel personal que me sacudieron profundamente. Así que el proyecto surge en este momento con el espíritu de buscar ampliar la manera de entender a los personajes, a la escena, de mí necesidad de crecer, de experimentar y madurar. Obviamente tenía que partir de algo concreto, así que decidí aprender la técnica de improvisación para que fuera el eje de todo este esfuerzo y para que me sirviera de apoyo, de faro de luz en los momentos de oscuridad. Además tenía la necesidad de compartir mi experiencia con otros compañeros  y aprender de las perspectivas de los demás, porque al final del día, ¿a quién le importa que yo sea mejor actor? (risas). Básicamente de eso trata el proyecto, de intentar encontrar y reconocer los caminos, las estructuras que nos conducen a ser espontáneos en un espacio de ficción (llamese escena, secuencia, improvisación, intervención, etc) . Afortunadamente esta iniciativa fue compartida y bien recibida por muchos colegas, además que conto con el apoyo del FONCA para poder llevarla a cabo.



- ¿Y qué hallazgos encontraste con este proceso?



Iván Cortes es un actor mexicano egresado del CUT de la UNAM.
Fueron varios, principalmente me ayudo a profundizar y a distinguir claramente esa capacidad que tenemos los actores para accionar  a partir de estímulos provocados por la imaginación y la conexión que guarda esta con la memoria emotiva cuando uno trabaja para la ficción. Más bien es una capacidad que tenemos los seres humanos para llenar emocionalmente los signos de acuerdo a las historias de vida y a las circunstancias de cada uno, pero en el caso de los actores esa capacidad, esa cualidad que desarrollamos para conectarnos y desconectarnos a voluntad, me parece es de lo más fascinante que observe durante este proceso de investigación. Además de aprender sobre las estructuras que nos ayudan a improvisar, a definir las estrategias para construir una historia, distinguir entre la técnica de improvisación y el instrumento de improvisar, sobre cómo ayuda siempre y cuando sea en pos de un objetivo para la ficción. Aprendí mucho y me queda un enorme y largo camino por desarrollar porque esto es solo el inicio. 


- ¿En qué ayuda la improvisación a un actor?


Principalmente hay dos puntos que me parecen fundamentales: la capacidad lúdica y de riesgo que trae consigo el improvisar y la exigencia de estar en el presente, en el aquí y ahora para poder resolver y crear al momento. Improvisar lo veo como un regalo de libertad que otorga la ficción a un actor, pero como buen premio uno necesita trabajar, estudiar, prepararse mucho para no tomarlo literalmente. Improvisar no es sinónimo de decir disparates, ser gracioso impunemente o resolver de manera efectiva para salir de algún accidente, Improvisar es tener la capacidad mental, la capacidad actoral para generar un hecho ficticio y nutrirlo de forma espontánea con emociones, acciones, movimientos que aporten al desarrollo de la historia de una manera consecuente a lo planteado en esa primer idea. Improvisar es una estructura de la ficción no un vehículo para mostrar la habilidad de un actor, éste lo puede utilizar para su lucimiento porque es una herramienta muy generosa, pero para mí, el valor de aprender a improvisar no radica ahí, radica en esa capacidad que logra en el actor para abrirse sin miedo a explorar su inconsciente por medio del juego sin temor a sentirse juzgado; de ahí que sea tan utilizado para el entrenamiento de los actores en su formación.



- ¿Y cómo surge la idea de publicar un blog al respecto?


Por esta necesidad de compartir pero también de transparentar los procesos. A veces en México ocurre que tenemos una desconfianza muy arraigada en las instituciones, en el caso de la cultura los pocos apoyos que existen hacen que sean muy competidos los recursos y a veces cuando se designan los proyectos ganadores de alguna convocatoria, uno no sabe bien que pasa con ellos, es difícil conocer sobre los temas que van ciertos proyectos seleccionados ya no pensemos en indagar sobre su desarrollo. Yo soy un luchador de transparentar la información, pero sobretodo de hacer buen uso de los recursos públicos que se nos entregan para poder desarrollarlos. En mi caso, además, siempre tuve claro que el beneficio de esta beca tendría que ir más allá de mí, es una responsabilidad me parece histórica con el momento y la situación que vive el país. Por eso decidí compartir la experiencia de aprender con otros compañeros y al mismo tiempo tener el contacto con el público en general para que conociera de cerca el proyecto y supiera de alguna manera diferente para qué sirven estos apoyos. De ahí surge El Ojo de la Creacción, el blog que funciona como el aparato difusor de contenidos para esta investigación y que para sorpresa mía se ha convertido en una plataforma digital muy visitada para todo aquel interesado en la actuación en cine, que además ha empezado a producir contenidos audiovisuales. Ha sido una gran aventura aleccionadora en muchos sentidos.

- ¿Quiere decir que no esperabas esta reacción del público?


La verdad no, ni del público ni de todas las personalidades involucradas en este espacio. Hace un año que inicié con  más ganas y corazón que otra cosa, me encontraba con muchas personas que no creían que lo fuera a conseguir, de hecho ya teniendo apoyos, se seguía dudando sobre lo que estaba realizando, fue desgastante en muchos momentos, fue una lucha constante en diversos flancos. Por eso debo agradecer con toda mi humanidad a todos los que colaboraron de forma invaluable en la construcción de este espacio; a mis compañeros del taller de improvisación, a los encargados de los espacios donde se trabajo, a todos los actores, directores, maestros que me ayudaron con sus palabras y su tiempo, a mi familia, a mis amigos; en fin hay una lista muy larga de personas que tendría que citar aquí para agradecer su ayuda. Y también al público que lee o que cae en este espacio, agradecer su presencia durante este tiempo; me llena de satisfacción saber que hay personas que visitan el espacio desde el extranjero y que ayudan a que cada día se posicione más este blog. Este es un premio para todo este trabajo común. Soy consciente de que hay que trabajar más, pulir cosas y perfeccionarlo pero estoy muy orgulloso de lo conseguido hasta este momento.


- ¿Entonces como actor, este proyecto cambio tu forma de ver las cosas?


Definitivamente, marca un antes y después en mi vida no solamente como actor sino como ser humano. Ahora veo la vida de una manera distinta, más abierta, más divertida, generosa. Soy más perceptivo a ver los procesos como movimientos, de ver que una de las mayores fortunas con que contamos los seres humanos es nuestra capacidad de adaptarnos y movernos en el universo, de equivocarnos, de   contradecirnos y aún en esos momentos encontrar una lógica que sostiene y explica esas acciones y movimientos. Me siento preparado para actuar más honestamente, sin máscaras, sin tantos prejuicios, más cerca de lo que me hace feliz: actuar sin pretensiones para estar en contacto con el universo, suena muy metafísico lo sé, pero esta búsqueda me llevo a encontrar esta conclusión en este momento de mi vida. El futuro no me preocupa, tal vez me inquieta pero mañana será otro día y tendré otra oportunidad para seguir caminando, para seguir construyendo el camino que quiero; aprendí a hacer cosas con tan poco que lo demás ya no me importa. Improvisar me enseño eso, a ser libre, lo demás es cuestión de estar atentos y nada más.

 





Iván Cortes (Cutberto) y Asur Zágada (Juanita). Fotograma Backyard, El traspatio, Carlos Carrera 2009.:

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